MOSH y MOAH en seguridad alimentaria: cómo anticipar el riesgo

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MOSH y MOAH en seguridad alimentaria: cómo anticipar el riesgo

¿QUÉ SABEMOS SOBRE MOSH Y MOAH?

Los hidrocarburos de aceites minerales, o MOH, se encuentran entre los contaminantes emergentes más vigilados en seguridad alimentaria. Se dividen en MOSH, que son hidrocarburos saturados, y MOAH, que son hidrocarburos aromáticos; esta distinción es importante porque la EFSA informa de que los MOSH pueden acumularse en los tejidos, mientras que los MOAH —especialmente aquellos con tres o más anillos aromáticos— plantean preocupación toxicológica debido a sus potenciales propiedades genotóxicas y cancerígenas.

Esta preocupación ha aumentado la atención sobre su presencia y sobre cómo entran en la cadena alimentaria. Los MOH pueden introducirse durante la cosecha, el transporte, el procesado o el envasado a partir de fuentes como lubricantes de maquinaria, gases de escape, coadyuvantes tecnológicos o migración desde materiales en contacto con alimentos como papel y cartón reciclados, tintas de impresión y ciertas ceras.

Por lo tanto, MOSH y MOAH no afectan solo a una categoría de productos, sino a múltiples tipos de alimentos, incluidos aceites, cereales, chocolate, café, fórmulas infantiles y complementos alimenticios. Las autoridades y los documentos técnicos coinciden en que la contaminación puede originarse en las materias primas, el procesado industrial o el envasado final, por lo que la evaluación del riesgo debe ser integral y no limitarse al análisis del producto final.

Marco normativo

En este contexto, el Reglamento (UE) 2023/915 de la Comisión sigue siendo la referencia central de la UE para los contenidos máximos de determinados contaminantes en los alimentos. Aunque dicho reglamento ya está en vigor como marco, la Comisión Europea está trabajando en una modificación específica para introducir contenidos máximos de MOAH en los alimentos, mientras que los MOSH seguirán abordándose mediante valores de referencia utilizados para el control y la investigación.

Este cambio normativo es significativo porque la UE avanza hacia límites máximos para MOAH, mientras que los MOSH se gestionan mediante valores indicativos. Los valores de referencia en consideración incluyen 0,5 mg/kg para alimentos secos con bajo contenido de grasa o aceite, 1 mg/kg para alimentos que contienen más del 4 % y hasta el 50 % de grasa o aceite, y 2 mg/kg para grasas, aceites o alimentos con más del 50 % de grasa o aceite.

Estos valores ya sirven en la práctica como umbrales de actuación. Cuando se detectan MOSH o MOAH en un alimento, se espera que los operadores investiguen la fuente de contaminación e implementen medidas correctivas, integrando el control de MOH en la gestión preventiva de la seguridad alimentaria.

Además, el proyecto de revisión vinculado al Reglamento (UE) 2023/915 indica una fecha de aplicación prevista del 1 de enero de 2027 para los nuevos límites de MOAH. Esa fecha aparece en la documentación sectorial como el horizonte normativo esperado, pendiente de la publicación formal de la modificación definitiva.

Retiradas del mercado europeo

En los últimos años, las alertas de MOSH y MOAH también se han reflejado en el sistema RASFF de la UE, la red de alerta rápida utilizada por las autoridades para comunicar riesgos y permitir retiradas o controles reforzados. Se han registrado notificaciones en varios Estados miembros, especialmente Alemania, los Países Bajos y España, lo que confirma que se trata de una preocupación compartida del mercado y no de incidentes aislados.

¿Cómo debemos actuar?

Ante este escenario, las empresas no deben limitarse al análisis del producto final, sino implementar una estrategia preventiva documentada. Esto incluye revisar las materias primas, los proveedores, los lubricantes y los coadyuvantes tecnológicos, verificar la idoneidad del envasado (especialmente cuando se utiliza cartón reciclado) y aplicar métodos analíticos apropiados para detectar y confirmar de manera fiable MOSH y MOAH.

En la práctica, el cambio normativo impulsa a la industria alimentaria hacia una diligencia debida más amplia. Las empresas deberán demostrar la identificación de puntos críticos de contaminación, el seguimiento continuo de los procesos y medidas eficaces para prevenir, investigar y corregir cualquier incidente antes de que los productos lleguen a los consumidores.

infografia MOSHMOAH

CONCLUSIÓN

MOSH y MOAH representan actualmente uno de los principales focos normativos emergentes en seguridad alimentaria dentro de la Unión Europea. Más allá del cumplimiento analítico, la tendencia normativa avanza hacia un enfoque de gestión preventiva integral basado en la trazabilidad, el control de proveedores y la validación de materiales y procesos.

En este contexto, en Boavit Nutrition SL anticipamos los futuros requisitos normativos, reforzando nuestros controles internos para minimizar riesgos y trabajando para responder con rapidez ante posibles incidentes, garantizando en todo momento la seguridad y el cumplimiento normativo de nuestros productos.

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